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viernes, 23 de agosto de 2019

Alforfon (Fagopyrum esculentum)

El alforfón o trigo sarraceno (Fagopyrum esculentum) es una planta anual herbácea de la familia de las Polygonaceas cultivada por sus granos para su consumo humano y animal. Se considera popularmente un cereal, aunque realmente no lo sea; ya que, aunque posee características similares, no pertenece a la familia de las gramíneas sino a las poligonáceas. Es originario del Asia Central. Aunque se ha cultivado también tradicionalmente en muchos países, hoy en día los principales países productores son también los mayores consumidores.

Descripción

Planta herbácea anual de tallo erguido articulado y hueco, de 20 a 70 cm de alto, con hojas sagitadas más bien blandas. Las hojas superiores son abrazadoras o sésiles mientras que las inferiores tienen un peciolo bastante largo. Las flores son de color blanco o rosa, pequeñas y agrupadas en inflorescencias terminales. Cada flor posee 8 estambres y 3 pistilos. Los frutos son aquenios de tres aristas, contienen una sola semilla y maduran de forma gradual lo que dificulta su recolección.

Distribución

Planta originaria del noreste de Asia (Siberia, Manchuria) que gracias a la agricultura se hizo común en toda Europa en el siglo XVI.

Antiguamente era muy cultivada en las regiones de suelos pobres y ácidos, en Francia (principalmente Bretaña), Europa central, Rusia y Norteamérica. Su cultivo tiende a desaparecer en la actualidad debido a las dificultades para mecanizar su recolección. En Cataluña es cultivo tradicional y actual en la comarca gerundense de La Garrocha donde existe un microclima de verano pluvioso, y se cultivan las variedades de pota de gall (‘pata de gallo’) y arracada (zarcillo o pendiente).

Uso

En alimentación humana se utiliza sus frutos en forma de harina, tradicionalmente para hacer farinetes (gachas) en Cataluña, tortús en Occitania, galettes (crepes de sarrasin) en Bretaña, o un tipo de fideos (soba) en Japón o polenta taragna en el norte de Italia. Y actualmente también para hacer harinas de galletas. El grano se utiliza desde antiguo, en Europa, para la alimentación animal y, aunque existieran preparaciones hechas con esta harina y destinadas a humanos (farinetes, polenta, tortús y crepas), estas estaban destinadas a campesinos humildes, que las comían a pesar de considerarlo "alimento para el ganado".1 Sin embargo en Asia es muy apreciado por su valor alimenticio y sus precios son mayores que los del resto de cereales, sobre todo en Japón, donde nunca ha sido alimento para animales.

Las sumidades florales del trigo sarraceno son muy ricas en rutina que es un flavonoide ideal para tratar la fragilidad y permeabilidad de los capilares sanguíneos. Por ello es muy conveniente en varices, hemorragias retinales y otros problemas circulatorios ya que además tiene una función antiinflamatoria.

En la medicina popular se ha venido usando en forma de infusión, mientras que a nivel farmacéutico se aisla la rutina para elaborar preparados circulatorios.

Su contenido en vitaminas del grupo B junto con su aporte de hierro son buenos aliados contra la anemia.

Al ser un alimento rico en ácido oleico, linoleico, palmítico y linolénico, el trigo sarraceno o alforfón ayuda en la lucha contra el colesterol y las enfermedades cardiovasculares.

Se puede consumir en forma de grano (son de forma triangular, como una pequeña pirámide) y en forma de harina. De su harina se elabora pasta o soba (como se conoce en Japón), crepas, sémolas y pasteles. En Rusia y Ucrania se consume hervido, mezclado con mantequilla o leche y se conoce como grechnevaya kasha.

Se recomienda probarlo primero en forma de pasta o soba ya que su sabor es muy intenso.

Gracias a su alto nivel proteico se usa también para la alimentación animal. Además, puede utilizarse como sustituto de grasas y espesante ya que el 70 % del grano es almidón.

Tradicionalmente se ha venido usando las semillas maduras frescas y trituradas para curar los eczemas y tumores aplicadas en forma de cataplasma. Su cáscara se utiliza en Japón desde hace más de 500 años como relleno para fabricar almohadas. Son almohadas famosas porque se ajustan a la forma y peso de la cabeza de cada persona. No se achatan durante la noche y esto favorece la descarga de tensiones en hombros y cuello.


Información nutricional

Esta planta se considera la "reina de la proteína vegetal" debido a su alto contenido en proteínas (entre un 10 y un 13 %), y a su gran disponibilidad (se calcula que podemos asimilar el 70 %). A la vez es muy rico en lisina (aminoácido escaso en las proteínas vegetales) y en otros aminoácidos esenciales (arginina, metionina, treonina y valina).

No contiene gluten y por ello es ideal en dietas para los celíacos.

Es un alimento energético y nutritivo. Ideal en países fríos o en invierno y es muy conveniente para personas mayores, niños y convalecientes. No se recomienda tomarlo por la noche en gran cantidad ya que aunque no es excitante da mucha energía.

Se asocia su cultivo con la implantación de colmenas para la obtención de miel y favorecer la fecundación. Esto es así porque sus características biológicas favorecen que las abejas produzcan más miel.

Nombre común

Castellano: alforfón, alforjón, fajol, grano turco, sarraceno, trigo árabe, trigo cabruno, trigo-haya, trigo negro, trigo sarracénico, trigo sarraceno.

La palabra alforfón deriva del gallego alforfa (alfalfa). En catalán se denomina fajol ya que recuerda el fruto del haya (faig).

Características de la harina de alforfón

- Aunque no es propiamente un cereal, el trigo sarraceno contiene un 70% de almidón en su grano, porcentaje que supera incluso al maíz en cuanto a contenido en carbohidratos.
Es por este motivo que este pseudocereal ha estado muy presente en la alimentación y su harina de ha utilizado como espesante.
- Parecida a las demás harinas de cereales, es rica en hidratos de carbono, lo que le confiere un alto poder aglutinante, es decir, capaz de formar una masa muy espesa y resistente al mezclar esta harina con agua. Ello la hace ideal para preparar masas como tallarines o los famosos fideos soba.
- Destaca principalmente que la harina de alforfón no tiene gluten, por lo que la hace idónea para personas celíacas, que deben consumir alimentos sin gluten (proteína presente en la mayoría de los cereales).
- Además, al no ser un cereal, el alforfón posee los aminoácidos que le faltan a los cereales y a las legumbres. Por estos motivos el trigo sarraceno combina perfectamente con cereales y legumbres, porque aumenta el valor biológico de sus proteínas.
- Es una harina muy rica en magnesio, un mineral que se recomienda aumentar en casos de hipertensión, mala circulación, enfermedades de corazón, fibromialgia, estrés, deportistas, etc.

Composición de la harina de alforfón

- Hidratos de carbono: La harina de alforfón contiene principalmente carbohidratos, en forma de almidones y fibras, que le aportan energía fácil de digerir y propiedades espesantes.
- Proteínas: Contiene una proteína vegetal muy completa. Destaca su contenido en lisina, aminoácido deficitario en todos los cereales, y metionina, aminoácido limitante en las legumbres.
Añadir harina de trigo sarraceno es una manera práctica de enriquecer con aminoácidos esenciales todas las dietas y en especial los platos vegetarianos, aumentando la calidad nutricional de las recetas.

- Grasas: La harina de alforfón no contiene apenas grasas, lo que lo convierte en un alimento muy saludable para personas con problemas cardiovasculares y colesterol.

- Fibra: El trigo sarraceno es uno de los granos más ricos en fibra. Del alforfón siempre se extrae harina integral. Ello es debido a que, a diferencia de los cereales, después del descascarillado no tiene más capas externas que se puedan refinar.
En esta harina predomina la fibra soluble, motivo por el cual tiene textura ligeramente más gelatinosa y húmeda, típica de las kashas.
La fibra del trigo sarraceno lo hace un alimento adecuado en casos de estreñimiento, hemorroides y obesidad, al proporcionar una sensación de saciedad que ayudará a reducir el apetito. Una dieta rica en fibra ayuda a reducir los niveles de colesterol.

- Vitaminas: La harina de trigo sarraceno es rica en niacina, ácido fólico, ácido pantoténico, y en menor proporción, otras vitaminas presentes en los alimentos ricos en carbohidratos, principalmente del grupo de la vitamina B, como la tiamina y riboflavina.

- Minerales: El trigo sarraceno es muy rico en magnesio, superando en contenido a los demás cereales. Este mineral es importante para la relajación muscular y el correcto funcionamiento del corazón. Se recomienda que aumenten la ingesta de magnesio de su dieta las personas con hipertensión, problemas de corazón, estrés, deportistas, etc.
También destaca su alto contenido en potasio y bajo en sodio, lo que le confiere propiedades diuréticas. Contiene selenio, un excelente antioxidante, presente también en las nueces del Brasil, que ayuda a desintoxicar el organismo.
La harina de alforfón es ideal para completar el aporte mineral de los platos en forma de bechameles, en salsas, pastas, etc.

TABLA DE COMPOSICIÓN NUTRICIONAL DE LA HARINA DE TRIGO SARRACENO

Composición de la harina de trigo sarraceno
por 100g
NutrienteContenido
Calorías (Kcal)335
Carbohidratos (g)70,59
Proteínas (g)12,62
Grasas (g)2,57
de las cuales saturadas (g)0,68
de las cuales monoinsaturadas (g)0,95
de las cuales poliinsaturadas (g)0,94
Fibra (g)10
Vitamina B1 o tiamina (mg)0,41
Vitamina B2 o riboflavina (mg)0,19
Vitamina B3 o niacina (mg)6,15
Ácido pantoténico (mg)0,44
Ácido fólico (mcg)54
Vitamina C (mg)0
Vitamina E (mg)1,03
Calcio (mg)41
Magnesio (mg)251
Fósforo (mg)337
Potasio (mg)577
Sodio (mg)11
Zinc (mg)3,12
Selenio (mcg)5,7
Manganeso (mg)2,03

Obtención de la harina de trigo sarraceno o alforfón

Antes de su comercialización, el grano de alforfón es lavado y clasificado según su tamaño y grosor. A continuación, los granos son comprimidos entre dos muelas con el fin de retirarles la cubierta externa sin dañar el contenido interior del grano.
Posteriormente, se trituran o muele el grano en diferentes grosores, con el fin de obtener la harina de alforfón.
Con la denominación de harina de trigo sarraceno o harina de alforfón se entiende el producto proveniente de la molienda del grano de alforfón común (Fagopyrum esculentum) previamente descascarado.
Esta harina tiene un papel fundamental en la tradición culinaria de los pueblos de Asia, Rúsia, y norte y este de Europa; siendo ingrediente principal de numerosos tipos panes, formando parte de crêpes, pastas, etc.
Actualmente su consumo se está extendiendo porque no contiene gluten, siendo una alternativa natural a los cereales que contienen esta proteína.

Gastronomía tradicional con harina de alforfón

El consumo de trigo sarraceno está muy extendido en Japón. La pasta elaborada con la harina de alforfón son los fideos soba.
Existen múltiples variedades de fideos soba, como Towari soba, elaborado 100% con harina de alforfón; el Hegi soba, que son soba condimentada con algas, o los fideos Mugi soba, elaborados con artemisa, entre otros.
En el sudeste de Asia, el trigo sarraceno es un alimento básico en muchas zonas montañosas, donde la harina se utiliza para hacer chapatis, un pan sin levadura, plano, fino y característicamente redondo. Su sabor es muy intenso cuando se elabora con harina de alforfón, aunque a veces se utiliza trigo.
En India existe un plato tradicional utilizado como aperitivo llamado pakora. Este es una mezcla de verduras y harina de alforfón que se fríe, tiene textura crujiente y es muy saborosa. La harina también se puede mezclar con puré de patatas para hacer parathas, pan indio que se utiliza para los ayunos y en algunas celebraciones religiosas.
Los Blinis son las tortitas de pan más tradicionales de Rúsia, que se elaboran con harina de alforfón, cocidas en el horno y se sirven con nata o crema agria.
En la cocina holandesa elaboran los Poffertjes, un pan dulce tradicional del país.
En Valtelina y en los Grisones (Italia) se consume el Pizzoccheri, un plato típico de tallarines cortos elaborados con harina de alforfón (80%) y harina de trigo duro (20%). También en la misma región se prepara la polenta taragna, una pasta elaborada con harina de alforfón, agua, queso y mantequilla, cocinado en una olla durante mucho rato, y removiendo constantemente.
En Francia se elaboran las tradicionales Galettes de sarrasin, unas crêpes o panqueques elaboradas con harina de alforfón.

Consejos al comprar trigo sarraceno

Antes de comprar trigo sarraceno, se ha de prestar atención a la fecha de caducidad que figura en el envase. A menudo no se suele consultar debido a la costumbre de conservar durante mucho tiempo los cereales, como el arroz o el centeno, pero el alforfón, además de no ser un cereal, y es un alimento más perecedero.
Comprobar que el grano no esté húmedo, con granos apiñados o que tenga "hilitos". Todo ello indica que el grano se ha conservado en mal estado y tiene alguna plaga.
Cuando esto sucede se ha de desechar todo el envase, pues estos microbios pueden fabricar sustancias tóxicas (como las aflatoxinas) y lo más seguro es no consumirlo. Podrían estar afectados granos aparentemente sanos.
Una vez abierto el envase, el trigo sarraceno deben conservarse en un recipiente hermético, preferiblemente de cristal, y ser almacenado en un lugar oscuro, fresco y seco. El grano se puede conservar en estas buenas condiciones durante 1 año en nevera.


Harina de Garbanzos

La harina de garbanzo o besan es harina fina hecha con garbanzos molidos, muy apreciada en la cocina hindú.
Es rica en proteínas (~25%), fibra (~10%), ácido fólico, magnesio, hierro y omega-6.
Uno de los principales atractivos de esta harina es su textura cremosa al mezclarla con líquidos, y su poder aglutinante en la cocción. Por eso se puede utilizar como sustituto del huevo, hace de ligante, apelmazante y cohesionador de la masa. No contiene gluten, por lo que no es tan elástica, pero sí muy cremosa. Además aporta color amarillo y sabor a garbanzo. En algunos platos, como tortillas y similares, si no deseamos el sabor a garbanzo se puede añadir una pequeña cantidad de zumo de limón o vinagre.

Aquí algunas ideas para aprovechar la harina de garbanzo:
  1. Tortilla sin huevo. La harina de garbanzo es un sustituto excelente del huevo en las tortillas de patatas. Basta con hacer una mezcla de harina y agua con una consistencia similar a la del huevo para lograr tortillas excelentes, cremosas y jugosas, ya sean de patatas o francesas.
    Para hacer la mezcla de “huevo” pon en un bol o en la batidora la harina de garbanzo, vinagre, leche vegetal, maicena, agua y sal y bátelo todo 2 minutos o hasta que quede suave y homogénea.
  2. Socca o fainá. El fainá es un plato hecho en base de harina de garbanzos, agua, aceite de oliva, sal y pimienta. La Socca es una especialidad culinaria del sureste de Francia, particularmente de los alrededores de la ciudad de Niza. Es harina de garbanzos y aceite de oliva, Se prepara en forma de crêpe extendida sobre un fondo metálico (hierro fundido) de casi un metro de diámetro para ser puesta y cocinada en un horno, la socca se elabora con pimienta negra abundante y se suele comer bien caliente con los dedos.
  3. Pakoras. Las pakoras son verduras y hortalizas, generalmente cebolla, berenjena, coliflor, pimientos picantes, patatas y espinacas, rebozadas con una mezcla de harina de garbanzo y fritas.
  4. Como ingrediente en hamburguesas, albóndigas, salchichas, milanesas veganas.
    Gracias a su textura esponjosa y ligante podemos usarla para masas como hamburguesas y albóndigas veganas, en combinación con el resto de ingredientes, para mejorar la textura haciéndola más cremosa.
  5. Como espesante. Normalmente para espesar caldos, sopas, salsas y cremas se utiliza una harina o almidón, dependiendo de la textura que queramos conseguir. Con la harina de garbanzo podemos espesar igualmente todo tipo de líquidos simplemente mezclándola aparte con un poco de agua y añadiéndola a la preparación mientras se cuece. Igual que con el resto de harinas. El caldo o salsa nos quedará entre sedoso y cremoso, dependiendo de la cantidad de harina de garbanzo que usemos y del tiempo de cocción (cuanto más reduzca el agua, más espeso quedará). Si quieres eliminar el sabor a garbanzo, añade un poco de vinagre o zumo de limón.
  6. Para hacer rebozados. Al igual que con las pakoras podemos usar la harina de garbanzo para hacer rebozados tiernos y jugosos en lugar de utilizar huevo. La mezcla de harina de garbanzo y agua ha de tener la misma consistencia que la del huevo (se puede hacer más o menos espesa dependiendo del tipo de rebozado) y se pueden añadir otras harinas para conseguir resultados más crujientes, por ejemplo harina de arroz o de trigo, y levadura o bicarbonato si queremos que el rebozado crezca al freírlo. Se puede usar como base para empanados (pasar por mezcla de harina de garbanzo en lugar de huevo antes de pasarlo por el pan rallado) y se le pueden añadir especias para darle más sabor.
    También se puede utilizar como harina para rebozados en seco, como la cobertura previa a la líquida.
  7. Como ingrediente en panes y quiches. Al hacer panes caseros (barras, hogazas, pizza, etc.) podemos jugar mucho con los ingredientes. Podemos poner una parte de otra harina que no sea de trigo para darle otro sabor u otras propiedades que nos interesen, agregarle semillas, etc. La harina de garbanzo es un ingrediente interesante para los panes por su textura cremosa y el leve aroma a legumbre que nos deja en el pan recién hecho. Utiliza 1 parte de harina de garbanzo por cada 3 de harina de trigo (es decir, sustituye una parte de harina de trigo por la de garbanzo).
    En las masas de quiche podemos incorporar la harina de garbanzo para lograr masas más suaves y tiernas. Al igual que en el caso de los panes, prueba a usar 1 parte de harina de garbanzo por cada 3 de harina de trigo.
  8. Para hacer snacks. En lugar de patatas fritas podemos aprovechar y hacer snacks a base de harina de garbanzo.
  9. Para hacer pasta. Aunque la harina de garbanzo no tenga la elasticidad de otras harinas, especialmente las que contienen gluten, se puede utilizar para hacer pasta, sustituyendo una parte de la harina que estemos usando por harina de garbanzo, o utilizando ésta exclusivamente.
  10. Para hacer dulces. Igual que en el caso de las tortillas y los panes, la harina de garbanzo nos dará una textura cremosa y esponjosa en preparaciones dulces, especialmente a la hora de hacer tortitas o crepes.

Masa para crêpes de alforfón o trigo sarraceno. Panqueques, Galettes de sarrasin

Ingredientes:
 (para 8-12 panqueques)
  • 1 y 1/2 vasos de harina de alforfón
  • Una cucharada de sal
  • Un vaso (200ml) de agua fría
  • 1 huevo
  • Aceite de oliva para cocinar la torta
Elaboración:
  1. Mezclar la harina y la sal.
  2. Añadir poco a poco la harina de alforfón hasta obtener una masa suave y espesa.
  3. Mezclar el huevo.
  4. Dejar reposar entre 1 y 2 horas en la nevera o refrigerador.
  5. Precalentar una sartén ancha, de diámetro al menos de 30cm, con aceite de oliva y esparcir con la ayuda de una patata partida por la mitad o un papel.
  6. Con la ayuda de un cucharon, verter el contenido en la sartén. Debe quedar bien repartida y una masa fina.
  7. Cocinar 1 minuto y darle la vuelta. Cocinar el reverso también 1 minuto, aproximadamente hasta conseguir un color tostado.
Notas:
  • Una masa excelente libre de gluten, ideal para personas celíacas o con fibromialgia. Se puede preparar una deliciosa crêpe con una picada de hierbas (perejil, ajo, eneldo,...) mezclada con queso; o con tofu ahumado para que tenga más sabor.

Fideos soba con harina de alforfón o trigo sarraceno

Los fideos soba son un alimento muy popular en Japón. Característicamente están elaborados con harina de alforfón, un pseudocereal muy apreciado en la cocina japonesa debido a que antiguamente era de las pocas fuentes alimentarias que disponían. El trigo sarraceno o alforfón se adaptaba a las tierras infértiles de la isla y en épocas en que la cosecha de arroz era insuficiente, siempre había alforfón en la mesa.
Entre los nutrientes que aporta, es una harina muy rica en magnesio, un mineral que se recomienda aumentar en casos de hipertensión, mala circulación, enfermedades de corazón, fibromialgia, estrés, deportistas, etc.

Ingredientes:
  • 1kg de harina de alforfón tamizada
  • 300ml de agua
  • 1 huevo (opcional)
  • 1 cucharadita de sal
Preparacion:
  1. Mezclar la harina tamizada con la sal y añadirle el huevo.
  2. Añadir el agua tibia poco a poco hasta obtener una masa espesa y que no se pegue a las manos. Es muy importante amasar muy bien y durante un buen rato.
  3. Dejar reposar la masa durante 3 horas cubierta con un paño húmedo para que no se reseque.
  4. Cortar a "rebanadas" para poner en la máquina.
  5. Con la ayuda de una máquina para hacer pasta, estirar la masa hasta que quede fina y posteriormente hacer los fideos con el molde correspondiente.
  6.  En caso de no disponer de máquina para hacer pasta, amasar bien fina la masa. Espolvorear con harina por la superficie y enrollar a modo de 'pergamino'.
  7. Una vez hecho el "pergamino" de pasta, cortarlo transversalmente, con el mismo sistema que se elaboran las "palmeras" en las pastelerías. De esta manera resultarán fideos (del ancho que decidamos) enrollados, que debemos desplegar con cuidado y colocar en una bandeja con papel antiadherente.
  8. Se puede guardar en nevera la masa que no se utilice.
Notas:
  • Las propiedades de esta receta son, primeramente, dar a conocer uno de las tortas más tradicionales de la cocina japonesa y ampliar la variedad gastronómica de nuestra cocina.
  • Como todas las pastas, es calórica pero muy sabrosa. También se puede elaborar sin huevo, o con dos huevos. Otra opción es añadirle solamente la clara para que nos quede una masa blanca.
  • De hecho, a medida que vayamos cocinando esta pasta, le encontraremos diferentes complementos y matices de sabores.
  • Otra idea puede ser añadir algas cortadas muy finas a la masa, como kombu o arame, receta también presente en los recetarios japoneses tradicionales.
  • La pasta se puede cocinar en sopas, al wok o simplemente hervida.

viernes, 7 de junio de 2019

Patay o Pan de Algarrobo

El Patay es una especie de torta realizada con harina de algarrobo 1 2 3 típica del centro, noroeste y norte de Argentina.
El patay cumplió las funciones de ser una especie de "pan" en la dieta de pueblos aborígenes como los paziocas ("diaguitas"), huarpes, calchaquíes, "comechingones”, sanavirones entre otros. En la actualidad es un alimento típico de la población criolla del interior argentino, especialmente en el norte de Cuyo y el NOA

Ingredientes
(para 4 porciones)
  • 4kg de vainas de Algarrobo Dulce
  • Agua
  • Sal
  • Opcionales: Otros tipos de harinas para mezclar, ralladura de limón o naranja.
Preparación
  1. Cosechar el fruto del algarrobo ya caído del árbol, colocarlo en un lienzo y tenerlo 2 días al sol.
  2. Como primera medida para moler (majar) el algarrobo hay que tomar estas precauciones:
    • Que el mortero (en este caso de madera) y la mano deben estar limpios y secos.
    • La temperatura ambiente no debe sobrepasar los 35º C.
    • Al mover el fruto se debe escuchar sonar su semilla dentro, esto nos indica que ya está apto para su uso.
    • Se puede moler en una licuadora en seco.
  3. Luego de moler muy bien el algarrobo, nos quedara la cáscara y la harina del fruto, los cuales deberán separarse por medio de un tamiz muy fino.
  4. Mezclar la harina con la cantidad de agua necesaria, se le puede aplicar un poco de sal.
  5. Ya separados, colocar la mezcla en moldes y prensarla con una cuchara, llevarla al horno bien caliente en una placa hasta que se dore (8 a 10 min).
  6. Sacar del horno y guardar en bolsa de papel en un lugar fresco y seco.
Algunas de las propiedades de alimentarse con algarrobo son:

El fruto de los Algarrobos es es una legumbre con altos contenidos de proteínas e hidratos de carbono Esto hace que su cultivo sea recomendado con una doble finalidad: detener el avance de la desertificación y erosión del suelo en zonas áridas y semiáridas, y utilizar sus frutos para alimentación humana y animal en países en desarrollo.
  • Es rica en vitamina D y vitaminas del grupo B como la B1 (tiamina), B2 (riboflavina) (1 mg./kg.), laB3 o niacina y pro-vitamina A o beta-caroteno.
  • Es rica en potasio, magnesio, fósforo (0.2%), hierro (20 mg./kg.), calcio (0.2%) y silicio.
  • Las semillas de algarroba contienen altos porcentajes de mucílagos, además de que poseen la facultad de ejercer una acción favorable contra las inflamaciones de las mucosas, reduciendo la irritación de vías respiratorias y digestivas, actuando adecuadamente contra las diarreas.
  • Proporciona mucha energía, contiene 50% de azúcar natural y 10% de proteínas.
  • Sus semillas son ricas en fibra soluble, son buenas para la digestión y el buen mantenimiento de los intestinos.
  • Es un alimento apto para celiacos ya que no contiene gluten.

Fuentes: